Saltar al contenido

Pataki de Oshun y Orula

Oshun poderes

Cuenta la leyenda que en las tierras sagradas había una joven muy bella, con un caminar y un encanto único, esa desprendía una sonrisa que refrescaba el intenso calor de ese lugar, era capaz con su mirada de devolver una brisa a quien le miraba.

Como es lógico en torno a ella muchos hombres sentían el interés de compartir su vida con ella, pues visitaban a la madre.

La madre tan solo preguntaba a cada persona que tenía la intención de casarse con su hija, ¿Llevas rato hablando de tus deseos de casarte, pero noto que no sabes el nombre de mi hija? ¿Cómo quieres casarte con alguien que ni el nombre sabes?

¿Cómo pretendes que te conceda ese permiso si no sabes el nombre de mi hija?.

Ante tales preguntas, los hombres interesados en casarse con la carismática muchacha cambiaron sus objetivos principales para centrarse en conocer el nombre de esa bella joven, pues con tan valiosa información podían acercarse a la madre y pedir su permiso de matrimonio.

Muchos fracasaron, otros mintieron, pidieron conversar con la madre y le decían nombres cualquiera.

La madre al notar que no podía pasarse la vida atendiendo a quien pretendían mentir para lograr el matrimonio con su hija, pues decidió ser mas exigente en su determinación.

Ya no va a recibir la atención de nadie que no viniera una única vez y con el nombre de su amada hija,

Orula u Orunmila también estaba encantado de la enigmática joven, pero al ver que no podía adivinar su nombre ni por medio de sus oráculos, decidió un plan.

Orula llamo a Eleggua y le comento su situación. «Elegua eres único, no hay nadie tan hábil como tu en la tierra, para lograr saber el nombre de la muchacha que tiene cautivado el corazón de tantos hombres» ¿Puedes ayudarme?




Eleggua ayuda a Orula

Eleggua le contesto afirmativamente, comenzó su plan, unas veces se disfrazaba de viejo, que dormía en la carretera, otras vece de niño que jugaba cerca de la casa de la joven, a veces se quedaba atrás de la puerta para escuchar, y así durante varios días.

Una mañana Eleggua escucho el nombre secreto que brotaba en susurros de los labios de la madre, OSHÚN

No perdió tiempo alguno y se dirigió rápidamente hasta donde estaba Orula, le contó cuanto le había costado y como lo logro.

Para ese tiempo ya Orula era un babalawo muy reconocido, se dirigió tranquilamente a la madre, le pidió permiso de forma muy respetuosa y le dijo «Como usted ha indicado, no vengo para quitar su tiempo, ni decir palabrerias buscando su aprobación tan solo vengo por mi futura esposa Oshún.

La madre se puso muy contenta que fuera Orula, por el respeto que se tenia y porque sabia que estaría en buenas manos.

Oshún y Orula en este pataki, se casaron.